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Tomarse con calma las hemorragias nasales

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La mayoría de las hemorragias nasales parecen peores de lo que son. Es decir, las hemorragias nasales son bastante aparatosas, algo molestas y a veces hasta pueden asustar, pero no suelen ser un problema importante.

Un niño puede tener hemorragias nasales de vez en cuando o tenerlas más a menudo. Las hemorragias nasales más frecuentes en los niños suelen ocurrir cerca de la parte anterior de la nariz, en el tabique que separa ambos lados de la nariz (o septo nasal), y suelen empezar en una sola ventana nasal.

A veces, las hemorragias nasales empiezan en la parte posterior de la nariz, aunque es muy poco habitual y suele afectar a la gente mayor o a quienes tienen hipertensión (tensión arterial alta) o lesiones en la cara o la nariz.

¿Cuáles son las causas de las hemorragias nasales?

La mayoría de hemorragias nasales ocurren cuando los diminutos vasos sanguíneos que recubren el interior de la nariz se rompen y empiezan a sangrar. Estos vasos sanguíneos son muy frágiles y están muy cerca de la superficie de la piel, lo cual hace fácil que se lesionen.

Las causas más frecuentes son:

  • hurgarse la nariz
  • meterse algo dentro de la nariz
  • un resfriado o una alergia, sobre todo cuando van acompañados de estornudos, tos y sonarse la nariz
  • ambiente seco y caliente en interiores (generalmente en invierno), que hace que la superficie interna de la nariz se agriete, se llene de costras y pique.

Con menos frecuencia, las lesiones que afectan al exterior de la nariz, la cara o la cabeza pueden causar hemorragias nasales. Si te ocurriera algo así, deberías ir al médico de inmediato. Puedes ayudar a prevenir este tipo de hemorragias nasales llevando un equipo protector o de seguridad adecuado, como cascos para jugar a hockey, fútbol americano y béisbol o para practicar cualquier otra actividad o deporte que los requiera.

A veces, las hemorragias nasales pueden estar causadas por un problema en el sistema de coagulación de la sangre, pero se trata de algo muy poco frecuente.

Si te sangra la nariz

Ya sabes que deberías ir al médico si te empezara a sangrar la nariz a consecuencia de una herida, por ejemplo, si te dieran un puñetazo en la cara. Pero, ¿y si la nariz te empezara a sangrar sola?

Deberías seguir estos pasos:

  • No te acuestes. Siéntate o permanece de pie.
  • Utiliza pañuelos de papel o una toallita o paño húmedos para recoger la sangre.
  • Inclina la cabeza hacia delante (no la inclines hacia atrás; harías que la sangre te bajara por la garganta).
  • Pellízcate la parte blanda de la nariz (justo debajo de la parte ósea de la nariz) y respira por la boca. Hazlo durante 10 minutos seguidos. Asegúrate de mantener la presión de forma constante durante 10 minutos. Puede parecer mucho tiempo mientras lo haces; por lo tanto, te puede ayudar que alguien te controle el tiempo.
  • Si no consigues cortar la hemorragia tras pellizcarte la nariz durante 10 minutos seguidos, vuélvelo a hacer durante 10 minutos más. Si la nariz te siguiera sangrando, tu madre, tu padre u otro adulto deberían consultar a un médico.
  • No te hurgues la nariz, no te metas nada dentro de ella ni te la suenes; estas conductas te podrían aumentar el sangrado.

He aquí otras circunstancias en que deberías ir al médico o a un servicio de urgencias si te sangrara la nariz y además:

  • Estuvieras mareado, débil o como si te fueras a desmayar (como si fueras a perder el conocimiento).
  • Tu hemorragia nasal fuera muy fuerte y parecieras estar perdiendo mucha sangre.
  • Acabaras de empezar a tomar un medicamento nuevo.
  • Presentaras otros síntomas, como moretones inusuales por el cuerpo.
  • Sangraras durante un período de tiempo largo después de hacerte una herida.
  • Te sangraran otras partes del cuerpo, como las encías.

Prevenir las hemorragias nasales

Si preferirías tener menos hemorragias nasales, ¿qué podrías hacer? En primer lugar, no te hurgues la nariz ni te metas nada dentro de ella. Asimismo, evita sonarte con demasiada fuerza y, si tienes alguna alergia, ve al médico para que te la trate. Si consigues controlar la alergia, probablemente no tendrás la nariz tan tapada e irritada.

Cuando el interior de tu nariz esté reseco y te pique, puede ser muy tentador hurgártelo. Por lo tanto, habla con tu madre o tu padre para que sigan uno o varios de los siguientes consejos para mantener el interior de la nariz húmedo:

  • Utilizar un espray nasal salino (de agua salada), gotas nasales salinas o un gel salino dos o tres veces al día.
  • Poner una pequeña cantidad de pomada antibiótica en el extremo de un bastoncillo de algodón (o hisopo); introducirte cuidadosamente el bastoncillo por una ventana nasal y aplicarte la pomada en el tabique central de la nariz. Solo se debe introducir la punta de algodón del bastoncillo. También se puede utilizar el extremo del meñique para aplicarte la pomada.
  • Utilizar un humidificador en tu dormitorio. Los humidificadores rocían gotas muy finas de agua en el aire, lo que impide que el ambiente se reseque demasiado. Cuando el aire está húmedo, hay muchas menos probabilidades de que se te reseque la nariz por dentro. De hecho, un médico dijo que los humidificadores son como "¡un respiro para la nariz!".

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Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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