Patient & Family Education Materials

Start over with a New Search

Ayudar a que tus padres sean sanos

¿Tienen tus padres hábitos sanos, como hacer ejercicio físico regularmente o comer muchas frutas y verduras?

Healthy ParentHicimos esa pregunta en una encuesta reciente, ¡y muchos de ustedes respondieron "No"!

75% de los adolescentes que respondieron la encuesta desean que sus padres tengan hábitos más sanos. Casi la mitad de estos adolescentes ya les pidieron a sus padres que cambien a hábitos más saludables.

Lograr que los padres cambien es difícil. Pero es posible que tengas más influencia sobre ellos de lo que crees: Casi todos los padres que tomaron la encuesta dijeron que harían los cambios si sus hijos se lo pidieran. Es posible que tus padres no se den cuenta qué tan importante es para ti su salud. ¡Ahora tienes la oportunidad de decirlo!

A continuación te damos cuatro consejos para hablar con tus padres acerca de sus hábitos de salud:

1. Piensa con anticipación.

  • ¿Qué deseas? Antes de hablar con tus padres, ten en claro lo que les quieres pedir. ¿Quieres que coman mejor? ¿Que hagan más ejercicio? ¿Que hagan algo para reducir el estrés? ¿Que duerman más?
  • ¿Qué estás dispuesto a hacer? Todos nos vemos influenciados por lo que nos rodea. Será menos probable que los padres vayan a hacer ejercicio si el resto de la familia está "sumergido" en dispositivos electrónicos. Si en la cena comes papas fritas, es posible que no quieran comer una ensalada. Piensa la manera en la que los puedes ayudar mediante tus propios cambios en los hábitos de vida. El ejemplo que des es muy importante.
  • Piensa qué palabras utilizarás para hacer tu pedido. Las personas están más dispuestas a cambiar cuando no se sienten criticadas. Algunos temas, como el peso, son delicados. En vez de decirles a tus padres que deben adelgazar, piensa en pedirles que hagan un cambio que los lleve a lograr el mismo objetivo, como por ejemplo comer más sano y hacer ejercicio.

2. Háblales a tus padres de la misma manera que quisieras que ellos te hablaran a ti.

Recuerda que cuando los padres fastidian y critican, se crea automáticamente un rechazo. ¡Esta es tu oportunidad de dar el ejemplo! Si haces esto bien, tus padres utilizarán esta manera positiva de hablar la próxima vez que quieran que tú hagas algo.

  • Haz el pedido de buena manera. Elije un momento en el que todos estén tranquilos y haya tiempo para hablar. Di algo como lo siguiente: "Papá, me preocupa tu salud. Siempre estás tan ocupado que no tienes tiempo para hacer ejercicio".
  • Concretamente pídele a tu padre que cambie. Es muy probable que lanzar indirectas no surta efecto. Dile directamente: "Quiero que te hagas tiempo para hacer ejercicio". "¿Harías eso por mí?" Trata de que tu pedido sea imposible de resistir diciendo por qué: ¡"Te quiero mucho y quiero que estés conmigo por mucho tiempo más!"
  • Ofrece ser parte del esfuerzo. Diles a tus padres que tú también estás dispuesto a hacer los cambios. Por ejemplo, diles que estás dispuesto a caminar con ellos después de la cena, a preparar comidas más sanas o eliminar los bocadillos que no sean saludables. Un beneficio más: ¡Tú también serás más sano!

3. Armen un plan juntos.

¿Tus padres han aceptado tu propuesta? ¡Bien hecho! Ahora es el momento de ayudarlos a que desarrollen un plan.

  • Ser específico. Digamos que el cambio que aceptaron tus padres ha sido comer alimentos más sanos. Trabajen juntos para planear lo que van a hacer. Los siguientes son ejemplos de posibles planes:
    • Comeré 5 porciones de frutas y verduras cada día.
    • Desayunaré todas las mañanas.
    • No compraré más bocadillos de las máquinas de snack.
    • En el almuerzo, tomaré agua en vez de té endulzado.
    • Como snack comeré una manzana en vez de galletas.
  • Comprométete a hacer una sola cosa. Los estudios de investigación indican que las personas son más exitosas si se concentran en una sola meta, como por ejemplo hacer ejercicio todos los días durante 30 minutos. Ayuda a tus padres a comprometerse con una tarea específica.
  • Registra el progreso. Para que el plan tenga éxito, toma nota de lo que haces diariamente, como por ejemplo escribir una lista de todas las verduras que comes. Ayuda a tus padres a decidir de qué manera van a registrar su plan cada día; por ejemplo, si harán un diario alimenticio o un historial de ejercicio. Al finalizar la primera semana, pueden ver el progreso total y volver a comprometerse a hacer otra semana. ¡De esta manera el cambio pasa a hacer un hábito!

4. Aliéntalos, compréndelos y apóyalos.

Prepárate para que haya altibajos. No regañes o critiques a tus padres si al comienzo tus padres no cumplen con lo pactado. Nadie es perfecto.

  • Si los padres tienen un desliz, aliéntalos a seguir adelante. Si están haciendo el cambio juntos, puedes decir: "Bueno, tuvimos un deslice hoy, pero intentemos nuevamente mañana y concentrémonos en el plan".
  • ¡Haz elogios! Diles a tus padres cuánto los admiras por lo que están haciendo y que esto significa mucho para ti.

¿Qué pasa si los padres dicen que "No"?

Si los padres dicen "no" a tu pedido, diles lo siguiente: "¿Podrías por lo menos pensarlo por mí?" Después dale a tu padre o a tu madre un momento para pensarlo. ¿Cuántas veces te negaste a hacer algo que tus padres te pidieron pero luego, al pensarlo mejor, lo hiciste?

Y por último puedes recordarles a tus padres que tú también haces cosas por ellos que realmente no deseas hacer. Diles: "Aunque a la noche no tengo ganas de apagar mi celular [o cualquier otra cosa], lo hago porque tú me has dicho que es bueno para mí e importante para ti. Por favor, piensa en lo que te estoy pidiendo".

Pedirles a los padres que lleven a cabo un cambio es más que ayudarlos a que sean más sanos. Trabajar juntos para lograr una meta puede crear una mejor relación entre ustedes. ¡Quizás tu mamá y tu papá nunca se esperaban aprender algo de ti!

Pronto serás mayor y te irás de la casa de tus padres. Esta es una buena oportunidad de encaminar a tus padres mientras están en casa y con tiempo de guiarlos por buen camino.

Back To Top

Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

© 1995-2017 KidsHealth ® Todos los derechos reservados. Imagenes proporcionadas por iStock, Getty Images, Corbis, Veer, Science Photo Library, Science Source Images, Shutterstock, y Clipart.com