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La diabetes: ¿Qué es cierto y qué es falso?

Distinguir entre realidad y ficción

Existe mucha información sobre la diabetes pero, lamentablemente, no todo está basado en hechos reales. Aunque se puede encontrar información correcta sobre la diabetes en Internet, también se pueden encontrar información falsa. Y seguir consejos inadecuados puede dañar a una persona con diabetes. A veces ni siquiera necesitas conectarte a Internet para recibir información incorrecta: ¡tus parientes y/o tus amigos te pueden dar información falsa, imprecisa o confusa sobre la diabetes sin ni siquiera ser conscientes de ello!

Es una buena idea que hables con el equipo médico que lleva tu diabetes si te topas con información que no te parece acertada o que te suena demasiado bien para que sea cierta. Y sé cauto si alguien te dice que hagas lo contrario de lo que te indica tu equipo médico; consulta siempre a este equipo cuando tengas novedades sobre qué ayuda y qué va mal para la diabetes antes de actuar.

Por eso, vamos a ver cuáles de las siguientes cosas que se suelen decir sobre la diabetes son falsas y cuáles son ciertas.

Comer demasiado azúcar causa la diabetes.

Falso: la diabetes tipo 1 ocurre cuando se destruyen las células del páncreas encargadas de fabricar insulina. Este proceso no está en absoluto relacionado con la cantidad de azúcar que ingiere una persona. La diabetes tipo 2 ocurre cuando el organismo no responde a la insulina con normalidad. En la mayoría de los casos, la tendencia a desarrollar una diabetes tipo 2 es hereditaria (o ligada a los genes trasmitidos por los padres), pero comer demasiado azúcar (o ingerir demasiados alimentos ricos en azúcar, como los dulces y los refrescos) puede aumentar el peso corporal, y esto, a su vez, puede incrementar el riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2.

Los niños con diabetes no pueden comer caramelos nunca.

Falso: ¡Te pueden hacer una tarta de cumpleaños y tú te puedes comer tu porción, pero nunca la tarta entera! La gente con diabetes necesita controlar la cantidad total de hidratos de carbono de su dieta, y las golosinas son hidratos de carbono. Pero esto no significa que no puedan comer ningún caramelo. Solo significa que deben limitar el consumo de caramelos y de otros alimentos que aportan muchas calorías pero que apenas contienen nutrientes, como vitaminas y minerales. Además, si comes demasiados caramelos, tendrás menos ganas de comer alimentos más saludables.

Los niños pueden superar la diabetes con la edad.

Falso: la gente no supera la diabetes con la edad. En la diabetes tipo 1, el páncreas deja de fabricar insulina para siempre. La gente afectada por este tipo de diabetes siempre necesitará recibir insulina hasta que los científicos encuentren una cura de esta enfermedad. A la gente que padece diabetes tipo 2 le puede resultar más fácil controlar sus concentraciones de azúcar en sangre después de introducir cambios en su estilo de vida, como comer bien y hacer ejercicio con regularidad. Pero lo más probable es que siempre sea proclive a tener concentraciones elevadas de azúcar en sangre; por eso es tan importante que mantenga los cambios saludables que haya introducido en su estilo de vida.

La diabetes te la puede pegar otra persona.

Falso: la diabetes no es contagiosa, lo que significa que no te la puede pegar nadie. Los científicos no saben exactamente cómo se contrae la diabetes tipo 1, pero creen que podría desencadenarse ante algún factor ambiental, como un virus. Pero, el hecho de entrar en contacto con ese virus no significa que la persona tenga que desarrollar una diabetes necesariamente. La gente que desarrolla este tipo de diabetes debe heredar genes que la hacen más proclive a esta enfermedad.

Las personas con diabetes pueden notar si sus concentraciones de azúcar en sangre son altas o bajas.

Falso: aunque puedes notar algunos síntomas (como debilidad o fatiga) si tus concentraciones de azúcar en sangre (glucemia) son altas o bajas, la única forma de saber si tu concentración de azúcar en sangre es excesivamente alta o excesivamente baja es midiéndotela. La gente con diabetes que no se mide la glucemia menudo puede tener concentraciones de azúcar tan elevadas como para dañar a su organismo sin darse cuenta.

Toda la gente afectada por una diabetes necesita medicarse con insulina.

Falso: toda la gente afectada por una diabetes tipo 1 debe inyectarse insulina porque su páncreas ha dejado de fabricarla. Algunas personas que padecen diabetes tipo 2, pero no todas, deben inyectarse insulina y tomar (o no) otra medicación para la diabetes, a fin de controlar sus concentraciones de azúcar en sangre.

La insulina cura la diabetes.

Falso: la diabetes es una afección que se controla con insulina, pero la insulina no la puede curar. La insulina ayuda a extraer la glucosa del torrente sanguíneo y a llevarla hacia el interior de las células, donde se utiliza en forma de energía. Esto ayuda a mantener bajo control la glucemia, pero el hecho de inyectarse insulina no corrige la causa originaria de la diabetes ni permite que esta remita.

Las pastillas para la diabetes son un tipo de insulina.

Falso: los medicamentos para la diabetes que se toman por vía oral (por boca) no son un tipo de insulina. La insulina es una proteína que, si la tragáramos, se descompondría por efecto de los ácidos y de las enzimas digestivas presentes en el estómago y el intestino. Por eso, solo se puede administrar en forma de inyección. Algunas personas con diabetes tipo 2 toman medicamentos que ayudan al organismo a fabricar más insulina o a utilizarla con mayor eficacia (recuerda que la gente con diabetes tipo 2 sigue fabricando insulina, pero su cuerpo no responde a ella con normalidad). Las pastillas para la diabetes no pueden ayudar a las personas que padecen diabetes tipo 1 porque ellos no pueden fabricar insulina por sí mismos.

Cuando se tiene que tomar más insulina, significa que la diabetes está empeorando.

Falso: no existe ninguna dosis universal de insulina, porque estas dosis varían en función de cada caso y de cada momento en concreto. Lo deprisa que estás creciendo, la cantidad de alimento que ingieres, lo activo que estás y si estás o no atravesando la pubertad son cosas que influyen en la cantidad de insulina que necesitas cada día. Y a menudo es necesario ir cambiando estas dosis con el paso del tiempo.

La gente con diabetes no tiene que recibir insulina ni pastillas para la diabetes cuando se pone enferma.

Falso: cuando una persona diabética contrae una enfermedad, sobre todo si vomita y come poco, puede parecer que no tiene demasiado sentido administrarle insulina y/o medicamentos contra la diabetes. Pero, aunque es posible que debas reajustar tu dosis de insulina, no puedes dejar de inyectártela cuando estés enfermo. Necesitarás energía para ayudar a tu organismo a recuperase, y la insulina te ayudará a utilizar la energía adecuadamente. Habla con el equipo médico que lleva tu diabetes para asegurarte de que sabes qué deberías hacer cuando te pongas enfermo.

Los niños con diabetes no pueden hacer ejercicio.

Falso: ¡hacer ejercicio es importante para todo el mundo, tenga o no tenga diabetes! El ejercicio tiene muchas ventajas para la gente que padece diabetes. Aparte de que te ayuda a controlar el peso (lo que es de gran ayuda para controlar tu diabetes), el ejercicio es bueno para órganos como el corazón y los pulmones, te ayuda a desahogarte y alivia el estrés. Y el ejercicio va muy bien para controlar las concentraciones de azúcar en sangre. Habla con el equipo médico que lleva tu diabetes sobre el ejercicio y el control de las concentraciones de azúcar en sangre.

Las dietas bajas en hidratos de carbono son recomendables para la gente con diabetes porque, cuando se padece esta afección, se debe evitar este tipo de alimentos.

Falso: los hidratos de carbono son la principal fuente de energía del organismo y los alimentos que los contienen deben proporcionar aproximadamente la mitad de las calorías que ingieres cada día. Las dietas bajas en hidratos de carbono tienden a estar sobrecargadas de grasas y de proteínas. Seguir una dieta rica en grasas y proteínas durante un período de tiempo largo puede ser malo para el corazón y para los riñones. Las personas con diabetes ya son, de por sí, proclives a padecer enfermedades relacionadas con estos órganos, de modo que añadirles una dieta baja en hidratos de carbono podría provocarles más problemas de salud. Las personas con diabetes deben seguir una dieta que contenga una cantidad adecuada de hidrataos de carbono, para poder crecer con normalidad y hacer lo que les gusta mientras mantienen sus concentraciones de azúcar en sangre bajo control.

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Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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