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El "hogar médico"

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Parte de la tarea de ser padres consiste en encargarnos de los cuidados médicos de nuestros hijos. Por lo general, no es nada complicado. Basta con llevarlos al mismo pediatra cuando tengan programadas sus revisiones ordinarias o cuando se pongan enfermos; eso es todo lo que muchos padres tienen que hacer.

Pero, ¿qué pasa cuando un hijo tiene que visitar a muchos médicos distintos o pasar mucho tiempo en el hospital? ¿Y si su hijo se debe someter a muchas pruebas y procedimientos médicos?

Cuando un niño padece una afección médica grave o se hace una lesión importante, las cosas se pueden hacer mucho más complicadas y también ¡mucho más caras! Si este es su caso, necesita enfocar los cuidados médicos de su hijo de tal forma que se asegure de que recibe atención médica adecuada, que esta atención se la administran lo más deprisa posible y que los profesionales médicos que lo llevan se comunican entre sí con regularidad, todo ello a un precio que usted pueda asumir.

Usted necesita lo que se conoce como un "hogar médico" para su hijo.

¿Qué se entiende por "hogar médico"?

Un "hogar médico" no es un lugar, como un hospital o la consulta de un médico. De hecho, no se trata de lugar en absoluto. Se refiere más bien a una forma de guardar toda la información médica referida a una persona: sus antecedentes médicos (afecciones médicas que padece o ha padecido), acuerdos con su compañía de seguros, programas de tratamiento, derivaciones a especialistas médicos ... en el mismo lugar. Estos datos se pueden guardar en la consulta de su pediatra de atención primaria, en la clínica o en los hospitales que suele visitar el niño y se pueden almacenar en archivos informáticos, en una historia clínica electrónica (EMR, por sus siglas en inglés) o en archivos de papel.

Cuando un niño dispone de un "hogar médico", es más fácil que sus médicos, enfermeros y otros profesionales de la salud encuentren su información médica deprisa, con todos los datos que puedan necesitar. Esto ayuda a todo el mundo a saber a qué se puede atener y a trabajar conjuntamente y de una forma coordinada sin que haya solapamientos, vacíos ni errores.

En todos los casos, el "hogar médico" debe ser dirigido por el pediatra de atención primaria que conozca mejor a su hijo.

Qué significa disponer de un "hogar médico" para su hijo

La meta final del "hogar médico" es asegurarse de que su hijo recibe todos los cuidados que necesita y de que siempre puede acceder a este tipo de cuidados, se trate de una revisión ordinaria o de una visita al servicio de urgencias.

Disponer de un "hogar médico" implica establecer una relación con el pediatra de atención primaria de su hijo, alguien en quien confían, tanto usted como su hijo, y que se compromete a colaborar con usted para tener bien organizada su historia clínica hasta la fecha actual.

El pediatra de atención primaria de su hijo debería:

  • compartir con usted una información clara y no sesgada sobre la salud de su hijo y sobre las opciones disponibles sobre los cuidados médicos de que se podría beneficiar
  • ayudar a coordinar los esfuerzos del centro escolar, guardería u otro tipo de centro al que asista su hijo para asegurarse de que se colman todas las necesidades especiales que pueda tener
  • llevar un registro completo y exacto, bien organizado, actualizado y fácilmente accesible sobre la información médica de su hijo, al tiempo que garantiza su derecho a la intimidad
  • remitir a su hijo a especialistas médicos de confianza (como un cirujano), si es necesario, y colaborar con ellos para establecer un plan de acción para cuidar de la salud de su hijo
  • organizar las cosas y ayudarle en cualquier transición o cambio que tenga lugar en los cuidados de su hijo, incluyendo la transición a la etapa adulta
  • colaborar con usted y con la compañía de seguro para asegurarse de que los cuidados de su hijo quedan cubiertos por la compañía, sin que hayan vacíos de cobertura conforme vaya creciendo

¿Qué debería hacer usted?

Para empezar, asegúrese de que su hijo dispone de un seguro de salud que le permite acceder a un pediatra de atención primaria para hacerse las revisiones ordinarias. Luego, asegúrese de que su hijo acude a tiempo todas las visitas programadas y hable con su pediatra sobre cualquier aspecto relacionado con la salud de su hijo. Escuche todo cuanto le explique, fórmese sobre cualquier afección médica que padezca su hijo y pregúntele sobre cualquier duda o preocupación que le surja al respecto.

Cuando su hijo necesite vacunarse (por ejemplo, cuando deba ponerse la vacuna antigripal), diríjase a la consulta de su pediatra de atención primaria en primer lugar, no a una droguería o a una feria de la salud. Si vacuna a su hijo (o le pone una inyección), asegúrese de llevar consigo información médica sobre su hijo y acuérdese de informar al pediatra al respecto para que pueda actualizar su historia clínica.

Si su hijo presenta síntomas de una enfermedad o sufre alguna lesión, llame siempre a la consulta de su pediatra para programar una visita con él. Utilice los servicios de urgencias solo cuando tenga una urgencia real, cuando esté cerrada la consulta del pediatra de su hijo o cuando el enfermero o el médico que le conteste le diga que se trata de una urgencia médica.

Básicamente, lo que ha de hacer es encontrar a un pediatra de atención primaria que les guste, tanto a usted como a su hijo, y seguir con él. Para algunos niños, el pediatra es alguien que solo ven una vez al año. Pero para otros, su pediatra puede ser una parte importante de sus vidas.

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Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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