Te despiertas a media noche con retortijones en el estómago (abdomen o vientre), te abrazas a la almohada y te haces un ovillo. Eso te ayuda un poco y vuelves a conciliar el sueño. Pero, por la mañana, el dolor todavía sigue allí. "¡Ay, me duele el estómago!", le dices a tu mamá o a tu papá.
El dolor es la manera en la que el cuerpo nos hace saber que está ocurriendo algo. El dolor de abdominal (de estómago o de vientre) suele indicarnos que está ocurriendo algo en nuestro interior.
Algunos de los motivos de dolor abdominal son fáciles de identificar; por ejemplo, si una persona recibe un golpe en los intestinos o come una ensalada de macarrones en mal estado. En otros casos, puede ser difícil saber cuál es el motivo.
Cuando te duele el abdomen, podrías tener un problema en el estómago, pero no necesariamente. El abdomen es más que el estómago. Y más que los intestinos. Es toda el área comprendida entre el pecho y los huesos de la pelvis (o caderas). Con tantos órganos en el abdomen, diferentes problemas pueden tener síntomas similares.
A continuación, se incluyen algunas de las cosas que pueden causar problemas abdominales:
Primero, el médico te hará algunas preguntas, te examinará y tal vez te mande varias pruebas. Es posible que te recomiende tomar algún medicamento y/o te dé unas instrucciones especiales sobre cómo debes comer para no tener dolor abdominal.
Si resulta que tienes apendicitis, necesitarás una operación llamada apendicectomía.
Si el estrés parece estar causándote los problemas abdominales, es posible que tu médico te recomiende que vayas a un especialista, como un psicólogo. Estos expertos ayudan a los niños a identificar el origen del estrés así como a idear formas de resolver sus problemas o de afrontarlos mejor.
Si te gustaría prevenir el dolor abdominal, he aquí algunos consejos que puedes seguir:
Si tienes dolor abdominal, ¡asegúrate de informar a un adulto de lo que te pasa!
Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.
© 1995-2026 KidsHealth ® Todos los derechos reservados. Imagenes proporcionadas por iStock, Getty Images, Corbis, Veer, Science Photo Library, Science Source Images, Shutterstock, y Clipart.com