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Desencadenantes del asma

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El asma provoca una inflamación crónica de las vías respiratorias pulmonares, que se ve agravada por los desencadenantes del asma, aquellos elementos que "desencadenan" los síntomas asmáticos.

Los desencadenantes son sustancias, condiciones meteorológicas o actividades que son inofensivas para la mayoría de la gente, pero que pueden provocar tos, resuello, respiración sibilante y falta de aliento en personas con asma. No son la causa del asma, pero pueden conllevar a la aparición de síntomas asmáticos y de crisis asmáticas.

Los desencadenantes varían de una persona a otra. A veces, son de carácter estacional y hasta pueden dejar de afectar a algunos niños que padecen asma cuando se hacen mayores.

Entre los desencadenantes del asma más frecuentes, se incluyen los siguientes:

  • los alérgenos (sustancias que provocan reacciones alérgicas)
  • los agentes irritantes y los contaminantes atmosféricos
  • las infecciones respiratorias, como los resfriados y la gripe
  • las condiciones meteorológicas
  • el ejercicio físico
  • el reflujo gastroesofágico

Los desencadenantes y el control del asma

El asma no se puede curar, pero se puede controlar. La meta del control del asma consiste en reducir los síntomas que se presentan día a día y mantener un nivel de actividad normal, incluyendo la capacidad de hacer ejercicio físico y deporte.

Una forma de conseguirlo consiste en minimizar la exposición a los desencadenantes. Si no se controla esta exposición, los desencadenantes pueden provocar crisis o episodios asmáticos graves, síntomas crónicos entre crisis consecutivas y hasta reducir la función pulmonar.

Puesto que los desencadenantes son diferentes para cada persona, usted tendrá que trabajar conjuntamente con el médico de su hijo para determinar cuáles son sus desencadenantes específicos.  Es posible que el médico le sugiera llevar un diario de síntomas/desencadenantes del asma, donde registrará los síntomas, las lecturas realizadas con el medidor de flujo espiratorio máximo y las circunstancias en que ocurran los síntomas de su hijo para ayudarles a identificar los posibles desencadenantes. Una vez identificados, estos se deberían incluir en el plan de acción contra el asma que usted desarrollará junto con el médico de su hijo.

Es posible que su hijo también necesite que le hagan pruebas cutáneas de alergia si el médico sospecha que sus desencadenantes podrían ser alérgenos. Algunos niños pueden necesitar tomar medicamentos o recibir inyecciones para la alergia. El médico determinará si su hijo necesita este tipo de medicamentos.

Alérgenos y agentes irritantes

Entre los alérgenos, unos de los desencadenantes más frecuentes del asma, se incluyen los siguientes:

  • el moho
  • los ácaros del polvo
  • las cucarachas
  • el polen
  • la caspa animal (diminutas escamas de piel muerta), saliva animal u orina animal.
  • las plumas.

Es imposible evitar todos los alérgenos, pero usted puede adoptar algunas medidas para minimizarlos en su casa. Centre la atención en las habitaciones donde duerme y juega su hijo:

  • Mantenga esas áreas tan limpias y libres de polvo como sea posible. Esto significa pasar la aspiradora y quitar el polvo una vez a la semana, evitar la acumulación de objetos y el desorden, deshacerse de animales de peluche innecesarios y lavar periódicamente con agua caliente los demás peluches.
  • Lave las sábanas con agua caliente una vez a la semana y deshágase de almohadas y de edredones de plumas.
  • Compre fundas hipoalergénicas para el colchón, el somier y las almohadas.
  • Elimine las alfombras, moquetas y alfombrillas siempre que sea posible.
  • Lave las cortinas (que deberían ser lavables) a menudo.
  • Asegúrese de limpiar a menudo y de ventilar bien las zonas húmedas, como los cuartos de baño, el sótano y el lavadero para que no se forme moho.
  • Evite el uso de humidificadores y utilice deshumidificadores en las partes húmedas de la casa.
  • Compruebe los registros de polen y de moho de su localidad y programe actividades de interior en los días ventosos, que se suelen asociar a registros elevados de polen y de moho.
  • Utilice trampas con cebo o contacte con una compañía de control de plagas profesional para eliminar las cucarachas de su casa; mantenga limpia la cocina y no tenga papeles amontonados en su casa.

Los agentes irritantes son distintos de los alérgenos. También pueden afectar a las personas que no padecen alergias ni asma, aunque no se suelen asociar a problemas graves. Pero, en los niños con asma, los agentes irritantes pueden favorecer la inflamación de las vías respiratorias y provocar crisis asmáticas.

Entre los agentes irritantes más frecuentes, se incluyen los siguientes:

  • perfumes
  • espráis en aerosol
  • productos de limpieza
  • humo procedente del tabaco y de la quema de madera
  • vapores de pintura o emanaciones de gasolina
  • contaminación atmosférica

Incluso cosas que pueden parecer inofensivas, como las velas perfumadas o el papel de periódico recién imprimido, son desencadenantes del asma para algunos niños. He aquí algunas formas de reducir los agentes irritantes en su casa:

  • Si constata que un producto de limpieza de uso doméstico desencadena el asma de su hijo, utilice una modalidad no perfumada o que no contenga aerosol.
  • No encienda fuego utilizando leña en su casa.
  • Mantenga a su hijo alejado de las áreas donde se esté pintando o haciendo trabajos de carpintería.
  • Si cocina en una cocina de gas, asegúrese de que la cocina está bien ventilada, de ser posible, con salida de aire al exterior.
  • Prohíba fumar en su casa y en su coche, y asegúrese de que su hijo evita los ambientes donde haya humo de tabaco (como algunos restaurantes o fiestas).

Tiempo atmosférico y factores externos

Si la contaminación del aire exterior es un problema, quizá le interese comprar un depurador de aire para su casa o encender el aire acondicionado durante todo el año (revisando el filtro regularmente para tenerlo limpio). También es conveniente consultar los registros sobre la calidad del aire. Los días en que la calidad del aire sea especialmente mala, mantenga a su hijo en interiores y con el aire acondicionado encendido.

Las infecciones respiratorias, como los resfriados o la gripe, son más difíciles de evitar. De hecho, las infecciones respiratorias de origen vírico se encuentran entre las enfermedades más frecuentes en la infancia y pueden provocar problemas respiratorios incluso en niños que no padecen asma. Suelen durar varios días y causar inflamación de las vías respiratorias y producción de moco. En los niños con asma, los problemas respiratorios provocados por los resfriados pueden durar días o hasta semanas tras la desaparición del resfriado.

Enseñe a su hijo la importancia de lavarse las manos y pregunte al médico de su hijo sobre la vacuna antigripal anual. Ahora, las autoridades sanitarias recomiendan administrar la vacuna antigripal a todas las personas de 6 meses en adelante. Esto es especialmente importante en personas con asma, que tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves a consecuencia de la gripe. Puesto que las enfermedades respiratorias son una parte inevitable de la infancia, asegúrese de que el médico de su hijo especifica qué hacer si su hijo contrae un resfriado o la gripe (esta información debería incluirse en el plan de acción contra el asma de su hijo).

Las condiciones meteorológicas también pueden desempeñar un papel en el asma de su hijo, aunque es algo que dependerá del lugar donde vivan. El viento puede dispersar el polen y el moho. La lluvia puede arrastrar el polen que contiene el aire, provocando un descenso de los registros de polen inmediatamente después de llover. De todos modos, un exceso de lluvia puede hacer que los árboles y la hierba tengan una mayor cantidad de polen más adelante.

El frío y el calor extremos, así como la humedad o el aire muy seco también pueden desencadenar síntomas asmáticos. Si sabe que ciertas condiciones meteorológicas agravan el asma de su hijo, esté pendiente de las predicciones meteorológicas y limite el tiempo que su hijo pasa al aire libre en los días problemáticos. Si el frío es el desencadenante del asma de su hijo, cúbrale la boca y la nariz con una bufanda.

Si el calor y la humedad medioambiental son los desencadenantes, mantenga a su hijo en ambientes cerrados y con el aire acondicionado encendido. El plan de acción contra el asma de su hijo también debería contener una guía para saber cómo gestionar los desencadenantes relacionados con las condiciones meteorológicas. Es posible que esta guía incluya un incremento de las dosis de los medicamentos que toma su hijo.

Ejercicio físico

En algunos niños con asma, el ejercicio físico puede ser el único desencadenante de los síntomas asmáticos. Junto con los alérgenos, se trata de uno de los desencadenantes más habituales.  De hecho, entre el 80% y el 90% de las personas con asma presentan síntomas asmáticos al hacer ejercicio. Puede ser un problema importante en aquellas personas cuyo asma no esté bien controlada.  Pero este es un desencadenante que su hijo no debería evitar porque el ejercicio físico es importante para la salud en general.

En vez de disuadir a su hijo de practicar deporte o actividades agotadoras, hable con su médico sobre qué debería hacer antes, durante y después de hacer ejercicio. Esto puede incluir tomar la medicación antes de hacer ejercicio o de practicar deporte.

El reflujo gastroesofágico consiste en que el contenido del estómago retrocede hacia el esófago. Algunos niños inhalan este contenido, que acaba en los pulmones, donde unas vías respiratorias ya de por sí inflamadas se pueden inflamar todavía más. El tratamiento del reflujo puede conllevar una mejora de los síntomas asmáticos en estos niños.

Su hijo no podrá evitar constantemente todos sus desencadenantes, y es muy poco realista tener esa expectativa. Pero, si minimiza su exposición a los desencadenantes, ayudará a mantener sus síntomas asmáticos bajo control.

Solo porque su hijo tenga asma no significa que no deba viajar, hacer deporte, ir a fiestas o hacer cualquier otra cosa que hacen otros niños de su edad. Adoptar una precauciones sensatas, como seguir el plan de acción contra el asma, llevar siempre encima el medicamento de alivio inmediato (también conocido como medicamento de rescate o de efecto rápido) y tomar la medicación para la alergia antes de visitar a amigos que tengan mascotas, puede ayudar a los niños con asma a hacer todo aquello con lo que disfrutan. 

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Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.

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