La hemocromatosis hereditaria es una enfermedad que hace que el organismo absorba y almacene más hierro del que debería. El hierro proviene de los alimentos que comemos.
En la hemocromatosis, el hierro se acumula lentamente en las articulaciones y en órganos como el hígado, el corazón, el cerebro, el páncreas y los pulmones. Esto puede causar enfermedades hepáticas, diabetes, enfermedades cardíacas, dolores articulares, fatiga (cansancio extremo) y otros problemas a medida que el niño se vaya haciendo mayor. Cuando los médicos diagnostican pronto la hemocromatosis, los problemas que acabamos de mencionar se pueden evitar.
Los niños no suelen mostrar signos de padecer una hemocromatosis hereditaria. Esto se debe a que el exceso de hierro puede tardar muchos años en acumularse en el organismo y causar síntomas.
La hemocromatosis hereditaria es una enfermedad genética. Para que un niño la padezca, ambos progenitores deben tener el gen que causa la enfermedad. Pero hay muchos niños que heredan el gen de sus padres pero no desarrollan ningún problema. Pueden absorber y almacenar demasiado hierro, pero no la cantidad suficiente como para causarles problemas de salud.
Para diagnosticar una hemocromatosis hereditaria, el médico puede recomendar:
Es muy raro que un niño necesite tratamiento para su hemocromatosis hereditaria. Si se tiene que tratar, el médico puede recomendar hacerle una flebotomía. La flebotomía es un proceso para eliminar parte de la sangre del cuerpo con regularidad a fin de reducir su concentración de hierro.
Para extraer la sangre, un flebotomista introduce una aguja en una vena del brazo. Se trata de mismo proceso que se sigue cuando se dona sangre. La cantidad de sangre extraída y el tiempo necesario para ello dependen de cada paciente.
Si a su hijo le han diagnosticado una hemocromatosis hereditaria, usted lo puede ayudar a frenar la acumulación de hierro:
Asegúrese de que su hijo está vacunado contra la hepatitis A y la hepatitis B. Estas enfermedades pueden dañar el hígado. Un hígado dañado puede no ser capaz de gestionar bien el hierro. Esto puede hacer que se acumule una cantidad excesiva de hierro en este órgano, lo que puede causar un mayor daño hepático.
Los niños y los adolescentes no deben beber alcohol, pero hay algunos que lo hacen a veces. Si su hijo padece una hemocromatosis hereditaria, debería saber que beber alcohol es muy perjudicial para él. El alcohol empeora la enfermedad y puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades hepáticas.
Nota: Toda la informacion incluida en este material tiene propositos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnostico o tratamiento, tenga a bien consultar con su medico de cabecera.
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