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El dolor en los bebés

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Nuestro compromiso para controlar el dolor

Creemos que los bebés tienen derecho a que se tomen todas las medidas posibles para aliviarles el dolor, siempre que no conlleven riesgo alguno para su salud.  Por lo tanto, trabajamos en equipo para controlar el dolor y la ansiedad, y empleamos terapias tanto medicinales como no medicinales. Nuestro objetivo es que las familias trabajen conjuntamente con el personal del hospital para evaluar el dolor tan pronto como sea posible y tratarlo con eficacia.

¿Sienten dolor los bebés?

Aunque los bebés están en pleno desarrollo  y no pueden decirnos si sienten dolor, sí lo sienten y contamos con tratamientos para mitigarlo. El personal que está al cuidado de su bebé hará todo lo posible para aliviarle el dolor y lograr que se sienta cómodo.

¿Por qué sienten los bebés dolor?

El dolor puede tener muchas causas; las siguientes son algunas de ellas:

  • Dolor postoperatorio debido a:
    • la incisión (el corte realizado durante una operación)
    • estiramiento o hinchazón de los tejidos u órganos
  • ciertas punciones, como la colocación de una vía intravenosa o la extracción de sangre para pruebas de laboratorio
  • lesiones o inflamación en los tejidos percibidas a través de los nervios
  • sensación de dolor a causa de una infección
  • dolor muscular por estar mucho tiempo en cama
  • malestar causado por las sondas
  • abrasiones o llagas en la piel

¿Cómo sabemos si un bebé siente dolor?

Los bebés no pueden decir con palabras si sienten dolor como lo hacen los niños mayores, pero nos avisan al comportarse de cierta manera. Para evaluar si un bebé siente dolor, podemos buscar ciertas señales en su comportamiento mientras duerme, se mueve come y juega. También comprobamos sus signos vitales (frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, presión sanguínea).

¿Cómo actúan los bebés cuando tienen dolor?

Los bebés se comportan de una manera cuando se sienten bien y de otra manera cuando sienten dolor. Cada bebé responde de manera diferente y no siempre reaccionará del mismo modo.

Para avisar que tienen dolor, los bebés usan una combinación de comportamientos. Estas señales se pueden observar aun cuando el bebé no siente dolor; sin embargo, por lo general, aparecen combinadas cuando sí lo siente.

  • Llanto: puede que el bebé llore con fuerza. El llanto a menudo es más agudo y de mayor duración. Los bebés prematuros o muy enfermos y que no tienen energía, podrían mantenerse callados aunque estén incómodos.
  • Gestos: algunos bebés fruncen el ceño (arrugan la frente), aprietan los ojos y, a veces, les tiembla la barbilla. Esto se observa incluso en algunos bebés conectados a un respirador.
  • Tensión muscular: algunos bebés tensan los músculos, encogen los brazos y las piernas, o a veces estiran todo el cuerpo. A veces aprietan los puños o mantienen el cuerpo rígido. Los bebés que están muy enfermos podrían perder la tensión muscular y quedar con el cuerpo suelto.
  • Irritabilidad: los bebés que tienen dolor a menudo están irritables, inquietos y es posible que no quieran comer y no puedan dormir.
  • Movimiento: el grado de movimiento dependerá de la salud del bebé y el nivel de energía que tenga. Algunos bebés se retorcerán y doblarán vigorosamente los brazos y las piernas; mientras que los bebés más delicados se quedarán muy callados y sin moverse.
  • Perturbación del sueño: Los bebés que tienen dolor tienden a estar más irritables y a dormir menos. Algunos bebés se retraen y parecen estar dormidos todo el tiempo.

¿Qué pueden hacer los padres?

Los padres desempeñan un papel muy importante en el control del dolor de sus hijos.  Como usted es la persona que mejor conoce a su bebé, podrá colaborar muy de cerca con el personal del hospital Children’s (los médicos, enfermeros o especialistas en terapia recreativa) y tomar las decisiones necesarias para lograr un mejor control del dolor. Usted es quien puede darle a su hijo el mejor apoyo en situaciones nuevas y difíciles.

Para ayudar a su bebé con el dolor, usted puede:

  • Estar con él, o pedirle a otras personas cercanas a su bebé que vengan a visitarle.
  • Avisar al personal si le parece que el dolor no está controlado, o si piensa que se debe disminuir la dosis del medicamento para el dolor si ve que está demasiado soñoliento o más activo.

Haga lo que normalmente ayuda a calmar a su bebé antes y después de una experiencia estresante: darle palmaditas o masajes suaves, cargarlo, mecerlo y hablarle dulcemente.

¿Qué se puede hacer para disminuir el dolor? 

Métodos no medicinales

El dolor es un estado físico y emocional. Los bebés perciben el dolor en el cuerpo, y es posible que también piensen en el dolor o lo recuerden, pero como no hablan, nos es difícil saber exactamente qué piensan. Hacemos todo lo que está a nuestro alcance para reducir la sensación de dolor y la ansiedad asociada. Las siguientes sugerencias pueden ayudar a disminuir la sensación de dolor:

  • Cambiar el ambiente. El bebé se sentirá más calmado si hay menos ruido, menos luz y menos actividad en el lugar en el que duerme.
  • Darle el chupón (chupete). Los chupones pueden ayudar a los bebés a soportar los procedimientos médicos y otras experiencias dolorosas.
  • Darle agua con azúcar (24% sacarosa) antes, durante y después de picarlo con la aguja y de realizar otros procedimientos. (Consulte el folleto informativo titulado “Sacarosa 24%”).
  • Una voz suave, la música, los cuentos o las canciones pueden servir para apartar la atención del bebé de un procedimiento médico o del dolor.
  • El movimiento rítmico, lento y constante también ayuda.
  • Mantenerlo en una posición en la que esté más restringido su movimiento y en la que el bebé esté abrigado puede ser reconfortante.
  • El método de la mamá canguro (contacto piel con piel), también ayuda a que el bebé esté mas cómodo y alivia el dolor.
  • Frotarle la piel o darle un masaje suavemente puede relajar los músculos y los nervios que envían los mensajes de dolor al cerebro.

Nosotros le enseñaremos a usar estas técnicas con su bebé.

Medicamentos

Disponemos de varias clases de medicamentos para controlar el dolor. Tendremos en cuenta el tipo de dolor, la causa y la duración anticipada para determinar cuál será mejor para su hijo. A menudo utilizamos algunos medicamentos juntos. A continuación se describen algunos:

La crema anestésica, como la lidocaína 4%, se aplica en la piel para adormecerla. Se ofrece antes de insertar una aguja, por ejemplo para colocar una vía intravenosa, para sacar sangre o antes de poner una inyección. La crema tiene que estar en la piel durante un mínimo de 30 minutos para ser eficaz. Normalmente no se usa en bebés de menos de 37 semanas de gestación.  (Consulte la hoja informativa titulada “Cremas anestésicas”.)

Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAIDs, por sus siglas en inglés) reducen el dolor y la inflamación. Se pueden comprar sin receta médica y ayudan a controlar el dolor leve o moderado. Para disminuir el riesgo de que produzcan dolores estomacales, procure administrarlos con comida o fórmula.  Un ejemplo es el ibuprofeno (Pediaprofen®, Motrin®, Advil®  u otras marcas).

El acetaminofén (Tylenol®  u otra marca) es otro medicamento también disponible sin receta médica que ayuda a aliviar el dolor leve o moderado.  El acetaminofén tiene menos efectos secundarios que los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, pero no reduce la inflamación.

Los opioides son medicamentos potentes que suelen administrarse después de una operación para tratar el dolor moderado o grave. Se pueden administrar por vía intravenosa o de manera oral. Los opioides pueden tener efectos secundarios como picazón, náusea y estreñimiento. A menudo dan sueño y hacen que el bebé respire más despacio. A veces se utilizan junto con los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos o con acetaminofén. Para prevenir el estreñimiento, es necesario que el bebé tome mucho líquido o use un laxante.

Una vez que le den de alta, siga las instrucciones del médico para la administración de medicamentos.  Dele el medicamento en cuanto empiece el dolor y antes de acostarse para que pueda dormir sin molestias. Tome en cuenta que el dolor, una vez que se agudiza, es más difícil de aliviar.  Algunos medicamentos tienen que tomarse incluso en la noche; de ser así, el médico le explicará cuándo administrarlos.

Llame al médico si el medicamento no parece aliviar el dolor o si se agudiza.  Cuando llame, le preguntarán si el bebé tiene fiebre, cómo de fuerte es el dolor (basándose en el comportamiento del bebé) y qué aspecto tiene la herida o el área de la operación (si la hay).

¿Tiene más preguntas?

Esta hoja informativa sólo ofrece información general.  Si tiene alguna pregunta o duda, consulte al médico o al personal a cargo del cuidado del niño. El médico y los enfermeros también pueden consultar a los especialistas en dolor que trabajan en el hospital. Recuerde que el tratamiento eficaz del dolor requiere trabajo en equipo.

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